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Artículos: Estreno: Memorias de China, introducción
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Pekín, en la actualidad.
Durante el día, Mao Dabing (el
Pequeño soldado Mao) trabaja de repartidor de agua
embotellada, pero su pasión es ir al cine de noche. Una soleada
tarde después del trabajo, Dabing se dirige hacia el cine a toda
prisa en su bicicleta cuando, de repente, choca contra un montón
de ladrillos en un callejón. Mientras se levanta, una joven que
ha presenciado el incidente agarra un ladrillo y le golpea con
él en la cabeza…
Mao Dabing despierta en el hospital con la cabeza vendada. La
policía le informa de que se ha quedado sin trabajo y que su
exjefe quiere que pague la bicicleta rota. Cuando Dabing ve por
casualidad a la joven que lo golpeó, la emprende
furiosamente contra ella. Pero la mujer parece no hacerle caso, y le da
las llaves de su apartamento junto con una nota en la que le pide que
cuide de su pecera.
Al entrar en la habitación de la joven, Mao Dabing queda
impresionado al descubrir que es un santuario del cine, repleto de
pósters, fotogramas y objetos relacionados con el séptimo
arte. Entre esos objetos encuentra un diario y comienza a leerlo.
Ningxia, alrededor de 1971.
Jiang Xuehua es una atractiva joven que sueña con actuar en los
escenarios. Le encanta el cine y es una gran admiradora de la veterana
Zhou Xuan, una artista de antes de la Segunda Guerra Mundial. Xuehua
trabaja leyendo anuncios para el Estado chino y noticias en el sistema
de megafonía de su ciudad. También participa en un grupo
de teatro local para perseguir su sueño de actuar. Un buen
día descubre que está embarazada.
Cuando su amante la abandona, Xuehua se plantea tener a su hijo en
secreto y darlo en adopción. También considera la
posibilidad de suicidarse. La que ella cree que será la
última noche de su vida, Xuehua va a ver una película
extranjera que proyectan en el cine al aire libre de la ciudad. Durante
la proyección se pone de parto, y Pan Daren, el
proyeccionista, la ayuda. El bebé es una niña a la que
llama Ling Ling (la autora del diario en el que está escrita la
historia de esta película).
Durante unos interrogatorios públicos, Xuehua es recriminada por
negarse dar el nombre del padre de su hija y pierde el empleo. Pero
tras la muerte del presidente Mao Tse-Tung y la caída de
«La Banda de los Cuatro», la vida vuelve rápidamente
a la normalidad y ella y su hija son aceptadas por la comunidad. Ling
Ling hereda la pasión de su madre por el cine, y las dos acuden
con frecuencia al cine al aire libre del tío Pan.
La pesadilla de Ling Ling es Xiaobing (el
Pequeño soldado), su nuevo compañero de clase, un
chico problemático que acaba de ser trasladado desde otra
escuela para ser sometido a reeducación. Sin embargo, tras
varios percances ambos acaban haciéndose buenos amigos. Xiaobing
se queda incluso varias noches en casa de Xuehua para escapar de su
padre, que lo maltrata. Pero un buen día mandan a Xiaobing a
vivir con su abuelo a la lejana ciudad de Anhui. Como regalo de
despedida, regala a Ling Ling sus «prismáticos
mágicos», con los que, según él, se pueden
ver películas imaginarias.
Ling Ling se queda horrorizada cuando de repente su madre decide
casarse con el tío Pan, y más aún cuando al
año siguiente tienen un hijo, al que llaman Bing Bing. Los
padres de Ling Ling miman y consienten a su nuevo hijo, y esto provoca
en ella cada vez más celos y resentimiento. Cuando ambos
niños son admitidos para estudiar en la Escuela de
Formación para Jóvenes, donde preparan a estrellas en
ciernes, y el tío Pan y su madre sólo pueden pagar la
matrícula de uno de ellos, el elegido es Bing Bing.

El auge de la televisión trae consigo el declive del cine, y el
cine del tío Pan se ve obligado a cerrar. La noche de la
última proyección, Xuehua le dice a Ling Ling que se
quede en casa estudiando, y cuando ella protesta la encierra. Sin
embargo, Bing Bing se cuela en la casa con las llaves para liberarla.
Juntos se suben a una torre de agua para ver el pase, pero Bing Bing
cae y muere en el accidente. El tío Pan golpea con furia a
Ling Ling en la cabeza y le causa una lesión irreparable en
el oído...
Pekín, en la actualidad.
El diario deja a Mao Dabing anonadado. Él es Xiaobing, el
niño del diario, y Ling Ling es su mejor amiga de aquel
año que pasó en el colegio de Ningxia. La policía
le dice que Ling Ling está recibiendo tratamiento
psiquiátrico, y le explica por qué ella le golpeó
en el callejón: al chocar con los ladrillos, Dabing había
atropellado al perro de Ling Ling, que había muerto como
consecuencia. En el balcón que hay fuera de la habitación
de Ling Ling, Mao Dabing encuentra los prismáticos que le
regaló, que apuntan de forma permanente en dirección a
una casa cercana. A través de ellos ve dos caras muy conocidas...
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