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Criticas: Samaritan Girl (2004)
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Rodada el mismo año que la excelsa Hierro 3, Samaria supone la
vuelta de Ki-duk Kim a temas tratados con anterioridad con su
filmografía, especialmente la prostitución y la violencia
subversiva. Por tanto contrasta con el giro que la carrera de Ki-duk
había pegado con el estreno de Primavera, verano, otoño,
invierno… y primavera, y que tiene su continuación en sus filmes
subsiguientes, Hierro 3 y El Arco. Por tanto, Samaria es una especie de
conclusión a esos temas recurrentes, empleando esta vez otra
fábula moral de terribles consecuencias y dando una
visión pesimista de la sociedad actual, aunque con cierta
esperanza hacia el final.
La película está estructurada en tres actos, a semejanza
de las obras teatrales. El primero desarrolla la premisa inicial de
argumento. Dos adolescentes sueñan con viajar a Europa, y para
ello una de ellas se prostituye mientras la otra concierta las citas y
administra el dinero que van ganando. Esta última,
Yeo-Jin, se preocupa cada vez más por el creciente
interés que su amiga, Jae-Yeong, muestra por sus clientes. Un
día, la policía irrumpe en el apartamento en el que
Jae-yeong se encuentra con un adulto, y decide tirarse por la ventana
ante la atónita mirada de Yeo-Jin. Pasadas unas horas, Jae-
Yeong fallece a causa de la caída. Es entonces cuando Yeo-Jin se
culpa definitivamente de la muerte de su amiga, y decide tomar una
decisión poco ortodoxa.
El segundo acto consiste en la adopción por parte de Yeo-Jin de
la actitud de una auténtica samaritana. Decide prostituirse de
nuevo con todos los hombres con los que lo hizo Jae-Yong y devolverles
el dinero que percibieron por sus servicios. A todo esto hay que
sumarle el padre de Yeo-Jin, detective de policía roto por la
muerte de su esposa hace un año. A pesar de que cree que ambos
mantienen una relación saludable como padre e hija, la
complicidad no es suficiente para saber lo que puede llegar a pensar o
hacer su hija. Al descubrir que se prostituye se siente impotente,
incapaz de hacer nada por comprender o parar a su hija. Lo único
que le queda es darles un castigo a aquellos adultos que pagan por
acostarse con adolescentes. El padre sufre un auténtico
calvario, una disyuntiva moral entre lo que debería o no hacer.
Hasta que un día cesan los encuentros de su hija y descubre su
diario, donde escribe todo lo que le ocurre. Lee su historia y la
comprende, pero le costará aceptarla…
Y el acto cuenta un viaje que el padre propone a Yeo-Jin con la excusa
de visitar la tumba de su difunta madre y de conocer el campo. El padre
intentará que este sea un viaje iniciático para ambos,
donde puedan hablar y descubrirse de nuevo. Pero la conclusión
no deja resquicio a la esperanza y consigue separarlos en el momento en
el que más unidos se encontraban.
Samaria es una película especialmente dura. La mayoría de
filmes de Ki-duk Kim tenían partes positivas, pero el mensaje
moral que esta fábula arroja es completamente desolador… No
tiene fe en el ser humano ni en la sociedad actual, que da por corrupta
hasta sus mismísimos cimientos. De ahí el viaje al campo,
la única parte que se mantiene como antaño. Esa fe
además es muy importante a lo largo de toda la película.
Si en Primavera… Ki-duk ahondaba en las bondades del budismo, Samaritan
Girl está repleta de referencias al cristianismo, empezando por
la actitud de samaritana de la protagonista, así como las
múltiples historias católicas que su padre le cuenta.
Pese al pesimismo que desprende el mensaje de la película,
sí es cierto que ambos personajes, padre e hija, buscan la
redención de sus pecados en el epílogo, y ambos
encuentran el perdón aunque de maneras muy distintas.
En cuanto a la dirección de la película, correcta. No
sobresale en ningún aspecto pero no disgusta. Los pocos actores
cumplen con su papel, especialmente el padre de la protagonista,
interpretado por Eol Lee. Recomiendo eso sí la banda sonora, que
no es un apartado que sobresalga especialmente en las películas
de Ki-duk pero que en este filme sí se emplea con abundancia, y
los cortes son todos de gran calidad y refuerzan el sentido
onírico de la historia.
Conclusión: Un registro y una premisa distintos en el cine de
este autor, aunque sí se aprecia la impronta Ki-duk en el filme.
Una historia sugerente que podría haber sido desarrollada
más y que cae en algunas exageraciones al intentar huir de los
tópicos. Pese a todo, recomendable.
7/10
Crítica por Callros.
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